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El flujo de trabajo de administración de los colores para mejorar y reproducir la imagen

En los últimos artículos, “¿Cómo podemos reproducir los mismos colores en monitores diferentes?” y “Las 3 etapas de la incorporación del flujo de trabajo de administración de los colores en el trabajo de fotógrafos y diseñadores”, tratamos con detalle cómo se pueden administrar los colores de las imágenes del contenido original, ya sea este dibujado o capturado. En este artículo veremos cómo mantener los mismos colores del contenido original en el resto del flujo de trabajo.

Después de crear una imagen, los profesionales encargados del retoque suelen mejorarla. Todos los efectos estéticos de la imagen se aplican durante esta etapa. Son efectos como el aumento de brillo de la escena, el aumento de la saturación, la eliminación de imperfecciones de la piel, etc. En ocasiones, los profesionales encargados del retoque de las imágenes y los diseñadores o los fotógrafos son la misma persona. Sin embargo, independientemente de si son la misma persona o no, cualquiera que lleve a cabo estas tareas necesitará un monitor con la calibración adecuada para finalizar el trabajo. El motivo es bastante simple. Los profesionales que se encargan del retoque necesitan un monitor que refleje de forma adecuada la cantidad de ajuste que se aplica a la imagen, de forma que no la ajuste de más ni de menos. Es el mismo caso para los diseñadores: la única forma de confirmar si la imagen es como queremos es verla en el monitor. Si el monitor no puede reflejar de forma fiel el aspecto que debería tener la imagen, la mejora puede resultar ser un completo desastre. El flujo de trabajo común de mejora de la imagen se muestra en la Figura 1.

Figura 1: Flujo de trabajo de administración de los colores común para la mejora de la imagen.

Como puede observar en el flujo de trabajo, hay un bloque llamado “Revisión en pantalla”. Es una función exclusiva que ofrece el flujo de trabajo de administración de los colores, y se puede considerar la función más importante y potente del flujo de trabajo. La revisión en pantalla es la capacidad del usuario de previsualizar la imagen impresa antes de imprimirla. El usuario, en este caso un profesional encargado del retoque o un operador de preimpresión, puede revisar la imagen en el monitor y ver qué aspecto tendrá una vez que se imprima en papel. El monitor actúa como un “simulador”. Con la ayuda de un perfil ICC de impresora y un monitor correctamente calibrado, un profesional encargado del retoque puede disfrutar de una aproximación precisa de cómo se verá la imagen impresa en papel brillante o mate. El profesional de retoque puede realizar los ajustes adecuados a la imagen para obtener el mejor resultado en el sustrato impreso. La ventaja de la revisión en pantalla es el ahorro de mucho tiempo y consumibles (papel y tinta). Anteriormente, la revisión se realizaba examinando las copias impresas en papel. Los impresores tenían que enviar versiones diferentes de las imágenes impresas a sus clientes y esperar a que estos les enviaran sus comentarios acerca de ellas. Este proceso se repetía hasta que la imagen final cumplía los requisitos de los clientes. Este proceso era muy caro y requería mucho tiempo. Sin embargo, ahora se puede sustituir por un proceso de revisión en pantalla. Todos los comentarios e imágenes se pueden enviar de forma electrónica para evitar retrasos y gastos de consumibles y envíos. Lo mejor es que todo lo que necesita para implementar un proceso de revisión en pantalla es un buen monitor calibrado de forma adecuada, el perfil ICC de la impresora de salida, papel y tinta y un software para llevar a cabo la transformación del color, como Adobe Photoshop y Acrobat.

Entonces, ¿hay algún otro requisito para los monitores que se utilizan en la revisión en pantalla? Sí. Además de la calibración del monitor, la precisión del color debe ser perfecta. En este caso, utilizamos un ejemplo de diana para ilustrar la importancia de la precisión del color. En monitores comunes, veremos siempre el mismo color, pero este no tiene por qué haber dado en el blanco, tal y como se muestra en la situación de la esquina inferior izquierda de la Figura 2. No obstante, con la administración de los colores, el monitor mostrará siempre los colores correctos, tal y como se muestra en la esquina inferior derecha de la Figura 2. Esto garantizará que el usuario tenga siempre la misma percepción del color.

Figura 2: Precisión del color en una situación común y en una situación con administración de los colores

Otra situación importante en la mejora de la imagen es la posproducción de vídeo. La persona que tiene la función de asignar colores al metraje es el colorista. Un colorista da al metraje la intención que el director pretende mostrar. En la Figura 3 se muestra la estación de trabajo común de un colorista. Hay muchos monitores en esta estación. Por ejemplo, hay monitores específicos para colocar una caja de herramientas de IU, monitores de referencia para ajustar colores (o para el etalonaje digital) y un televisor grande o un proyector para ver el resultado a gran escala. El monitor más importante para el color es el monitor de referencia, pues debe reflejar los colores de forma precisa. Administrar los colores tanto en el monitor de referencia como en un televisor o un proyector también es muy importante.

Figura 3: Configuración de estación de trabajo común de un colorista.

Hasta ahora, hemos hablado sobre el flujo de trabajo de administración de los colores para los profesionales del retoque y para los coloristas, y hemos presentado el proceso de revisión en pantalla. Ahora es un buen momento para tratar el tema del flujo de trabajo de administración de los colores para la reproducción de las imágenes. El concepto de reproducción de imágenes se refiere a la reproducción o la repetición de imágenes en diferentes soportes, como periódicos, revistas, galerías en línea, sitios web, etc. Echemos un vistazo al flujo de trabajo común del proceso de impresión de la Figura 4.

Figura 4: Flujo de trabajo común del proceso de impresión.

Una vez que la imprenta recibe la imagen mejorada, los operadores de preimpresión ven la imagen en un monitor debidamente calibrado para comprobar el archivo. Después de las comprobaciones, la imagen se enviará a un software RIP (procesamiento de imágenes rasterizadas) para generar una prueba de inyección de tinta en papel y datos para la separación de los colores. El software RIP es el responsable de que coincidan la prueba de inyección de tinta y la producción de la imprenta, y puede utilizarse en un circuito abierto (como el flujo de trabajo del perfil ICC) o en un circuito cerrado (a través de una tecnología registrada).

En la actualidad, muchas imágenes no se imprimen, sino que se publican en sitios web o galerías en línea directamente. La distribución de las imágenes a través de sitios web o galerías en línea no es tan complicada como el proceso de impresión del que hablamos anteriormente, pero también hay algunos puntos que es necesario tener en cuenta. En primer lugar, los profesionales encargados de esta reproducción no saben qué tipo de dispositivos utilizarán los espectadores. Las imágenes se pueden ver en distintos tipos de monitores (por ejemplo, monitores comunes frente a monitores de administración de los colores o monitores de referencia). En algunas ocasiones, se pueden utilizar incluso proyectores. La gama de colores y la precisión pueden variar mucho. Entonces, ¿cómo pueden asegurarse los profesionales encargados de la reproducción o los distribuidores de que los espectadores vean los colores adecuados? En realidad, no pueden. Realmente son los espectadores los que deben calibrar sus monitores o proyectores antes de ver las imágenes. También es una práctica recomendada convertir las imágenes al espacio de color sRGB, pues este espacio debería ser el estándar para todos los dispositivos.

Además de calibrar sus dispositivos y convertir las imágenes al espacio de color sRGB, los usuarios deben tener en cuenta qué navegador de Internet van a utilizar para ver las imágenes. En la Figura 5, mostramos cuatro navegadores diferentes con el mismo sitio web abierto, Como observará, las imágenes tienen distinto aspecto entre sí. Esto se debe a que puede que los navegadores no hayan aplicado el motor ICC más reciente al motor de renderizado. Por este motivo, también es importante que los diseñadores web o las personas que quieran distribuir imágenes en línea comprueben las imágenes en navegadores diferentes. En la Figura 5, podemos observar que los navegadores Internet Explorer y FireFox interpretan las imágenes correctamente con un perfil ICC v4, mientras que Chrome y Opera presentan problemas.

En este artículo, hemos hablado del flujo de trabajo de administración de los colores, incluida la mejora y la reproducción de las imágenes. También hemos presentado el concepto y la ventaja de la revisión en pantalla, que es la herramienta más potente para aumentar la eficiencia del flujo de trabajo. Hemos concluido con algunos consejos para ver imágenes en línea: la calibración de los monitores por parte de los usuarios, la conversión de las imágenes al espacio de color sRGB y la comprobación del resultado en distintos navegadores de Internet.

Figura 5: Prueba de tratamiento del perfil ICC en diferentes navegadores de Internet.

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