Como la mayoría de los diseñadores usan muchísimo tiempo el monitor, acostumbrarse a uno curvo puede suponer una pérdida de tiempo y de eficiencia laboral. Un monitor plano no requiere un período de adaptación tan prolongado. Es decir, una línea recta siempre permanece recta, sin tener que plantearnos qué es lo que hemos dibujado y sin que existan dudas debido a la distorsión. Además, en lo que respecta a los ángulos de visión, las pantallas curvas solo tienen un punto óptimo: el centro del monitor. Eso significa que, al alejarnos de él, lo que vemos en la pantalla curva está efectivamente distorsionado. Esto no sucederá con un monitor ultrawide plano, ya que nos sentemos donde nos sentemos, veremos la imagen tal como es, sin distorsión. También podemos usar monitores planos para editar vídeos, con el fin de hacernos mejor idea de cómo se verá cada fotograma durante la proyección.