El tamaño de cada zona debe reflejar tu forma de trabajar. Un diseñador de interfaces puede dedicar más espacio a la zona de trabajo principal, mientras que un ilustrador puede necesitar una zona creativa más amplia para una tableta gráfica. Los fotógrafos y editores de vídeo pueden necesitar una zona de apoyo más accesible para dispositivos de almacenamiento, tarjetas de memoria y equipos de audio.
El objetivo no es llenar el escritorio de accesorios creativos, sino dar a cada herramienta un lugar claro para que pasar de una tarea a otra requiera menos movimientos, reconexiones y reorganización. La iluminación de trabajo debe planificarse para apoyar tanto la zona de trabajo principal como la zona creativa, en lugar de tratarse como un elemento decorativo más.
Muchas configuraciones de iMac ya utilizan iluminación ambiental o decorativa para crear ambiente, pero estas luces suelen iluminar la pared o el espacio circundante, en lugar de las zonas donde realmente se trabaja. Una configuración productiva también necesita luz funcional para el teclado, el área de dibujo y las referencias físicas, sin crear reflejos en la pantalla ni ocupar un espacio valioso del escritorio.